La batalla psicológica en los drawdowns no es sobre el precio, es sobre tu disciplina mental. Cuando BTC cayó de 73,000 a 67,758 en 24 horas, los débiles vendieron pánico. Yo mantuve mi posición en 68,500 porque mi estrategia de acumulación a largo plazo no cambia por volatilidad de corto plazo. El guerrero no siente el dolor del drawdown, lo ve como oportunidad de reposicionarse.