La lección que tardé años en internalizar: los ciclos de 2011, 2014, 2018 y 2022 enseñan que las caídas del 80-90% no son excepciones sino patrones. Solo cuando acepté que perder el 85% era posible, dejé de tomar decisiones emocionales. La volatilidad no es un bug, es la estructura misma del mercado en maduración.